Estrés laboral.

Desde hace tiempo se viene escuchando la palabra estrés, incluso es conocida como “la enfermedad del siglo XXI”, sin embargo, de manera más reciente se le ha tomado una consideración más sería dentro del sector laboral, ya que se ha manifestado con más frecuencia en este ámbito, según una estadística emitida por el INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL (IMSS), dice que el 75% de los mexicanos padece fatiga por estrés laboral. ¿O tal vez será que ahora se le ha dado la importancia que se merece?

Definición de estrés laboral, según LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Y EL ESTRÉS, el cual es un folleto publicado en la página de la OMS y cuyos autores son: Stavroula Leka, Prof Amanda Griffiths, Prof Tom Cox.  Dice: “El estrés laboral es la relación que puede tener el individuo ante exigencias y presiones laborales que no se ajustan a sus conocimientos y capacidades y que ponen a prueba su capacidad para afrontar una situación.”

Hoy en día es inevitable que exista en nuestros trabajos una presión por el mismo, sin embargo hay un grado de aceptación e incluso nos ayuda a mantenernos motivados y atentos a nuestras funciones, el problema radica cuando ese nivel de presión ya no lo podemos controlar y es en ese punto cuando aparece el estrés. Es tan importante entenderlo porque puede llegar a perjudicar nuestra salud y por ende la salud de la empresa.

Entendamos también que la salud no es la ausencia de padecimientos y afecciones. La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social. (OMS 1986).  Por lo que es de suma importancia considerar que una empresa saludable es aquella que da todas las herramientas que se requieren para que los trabajadores tengan una presión considerablemente buena, y que tiene lo necesario para sentir el control de sus funciones. Esto también significa tener a personas cumpliendo con labores que estén de acuerdo a sus capacidades y sus recursos.

También marcan en el folleto que hay que tener claro que un entorno saludable es aquel que tiene “abundancia de factores que promuevan la salud”. Y ya hablamos de que comprenden 3 áreas: físico, mental y social.

¿Cómo es que afecta al individuo? y ¿cómo es que se manifiesta el estrés laboral?

Para contestar estas preguntas, primero permítanme señalar con más claridad lo siguiente: supongamos (o tal vez no), que en tu oficina hay 10 personas en tu departamento. La estadística del IMSS que les mencione en un principio, arroja como resultado que 7 personas y media de tu entorno, o sea, tus compañeros de trabajo o incluso están sufriendo fatiga por estrés laboral. En mi opinión pareciera que es un síntoma leve, porque hemos normalizado “algo” que no es normal, pero ya lo vemos tan frecuente que podemos llegar a pensar que es parte del ritmo de vida que nos ha tocado vivir. Por una parte estas en lo correcto, pero también es fundamental que se tomen medidas para mejorar nuestra calidad de vida en todas nuestras áreas, y si bien es cierto que ya contamos con una NORMA conocida como NOM-035 que nos habla de combatir el estrés laboral desde la raíz y promover un ambiente de trabajo saludable. También lo es que todos debemos de poner nuestro granito de arena.

Ahora sí, a contestar las preguntas de ¿cómo es que afecta al individuo?, o mejor dicho: ¿cómo me puede afectar el estrés laboral? Y su forma de manifestarse

EL IMSS lo maneja como síntomas que pueden ser:

Emocionales.- Ansiedad, miedo, irritabilidad, mal humor, frustración, agotamiento, impotencia, inseguridad, desmotivación, intolerancia.

Conductuales.- Disminución de la productividad, cometer errores, reportarse enfermo, dificultades en el habla, risa nerviosa, trato brusco en las relaciones sociales, llanto, apretar las mandíbulas, aumento del consumo de tabaco, consumo de alcohol y otras sustancias.

Cognitivos.- Dificultad de concentración, confusión, olvidos, pensamiento menos efectivo, reducción de la capacidad de solución de problemas, reducción de la capacidad de aprendizaje.

Fisiológicos.- Músculos contraídos, dolor de cabeza, problemas de espalda o cuello, malestar estomacal, fatiga, infecciones, palpitaciones, respiración agitada, aumento de la presión sanguínea, agotamiento, mayor riesgo de obesidad y de problemas cardiovasculares, deterioro en la memoria, problemas de sueño.

 Mientras más padecimientos tengas o tengan las personas de tu equipo de trabajo, más difícil será cumplir con los objetivos del mismo y/o lograr las metas de la empresa. No se necesita ser un genio para llegar a esta conclusión ¿cierto?.  Es por ello que tenemos que estar conscientes de qué es lo que lo puede provocar y comenzar a corregir, así como prevenir si es que aún no se manifiesta.

Ahora veamos desde el punto de vista de la empresa cómo le afecta, dicho por el folleto de LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO Y EL ESTRÉS:

  • Aumento del ausentismo.
  • Menor dedicación al trabajo.
  • Aumento en la rotación del personal.
  • Deterioro del rendimiento y la productividad.
  • Aumento en las prácticas laborales poco seguras y de las tasas de accidentes.
  • Aumento de las quejas de los usuarios y los clientes.
  • Efectos negativos en el reclutamiento del personal.
  • Aumento de los problemas legales ante las demandas presentadas y las acciones legales emprendidas por trabajadores que sufren estrés.
  • Deterioro de la imagen institucional tanto entre sus empleados cómo de cara al exterior.

Todo lo escrito antes nos lleva a que vivimos y convivimos muy de cerca con el estrés laboral, por lo que es muy importante poder corregirlo y también como buena ingeniera industrial que soy, la idea principal es PREVENIRLO. Ya sé que sueno muy repetitiva pero estas son las palabras clave para transformar y mantener un ambiente saludable.

Por lo tanto, para prevenirlo el folleto de LA ORGANIZACIÓN Y EL ESTRÉS, nos muestra las siguientes formas:

  • Prevención primaria. Reducción del estrés a través de:
    • Ergonomía
    • Definición del puesto de trabajo y diseño ambiental
    • Perfeccionamiento de la organización y la gestión
  • Prevención secundaria. Reducción del estrés a través de:
    • Educación y capacitación de los trabajadores
  • Prevención terciaria.
    • Desarrollo de sistemas de gestión más sensibles y con mayor capacidad de respuesta y mejora de la prestación de servicios de salud ocupacional.

Un punto muy importante es la capacitación en gestión de estrés: Pida a sus empleados que asistan a cursos de relajación, gestión de tiempo, desarrollo personal o que hagan ejercicio.

Y también como empleador puede considerar apoyar a su organización a brindarles estas capacitaciones que van en beneficio de todos, así como promover eventos deportivos que ayudan desde mitigar el estrés hasta crear mejores relaciones laborales.

“Cuida a tus empleados que ellos cuidaran a tus clientes”

Richard Branson.

Para corregirlo hay diferentes formas para la gestión de riesgo, sin embargo ese será tema para otro momento, pero puedo recomendarte que leas el folleto del que he hecho mención a lo largo del blog en la siguiente dirección:

https://www.who.int/occupational_health/publications/pwh3sp.pdf?ua=1

Espero que esta información haya sido de ayuda para aclarar el tema del estrés laboral y también puedas tomar acción para mejorar tu vida.

Mi nombre es Karla Ayala, Ing. Industrial y Maestra en Dirección y Gestión de instituciones.
A lo largo de mi carrera he desempeñado puestos con relación al Capital Humano, y actualmente me encuentro como Gerente de Recursos Humanos en Fumocc

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